Osteoarticular y Lesiones Ortopédicas

Es un protocolo de medicina regenerativa basado en la aplicación de células madre mesenquimales que busca mejorar la salud de tus articulaciones, reducir el dolor y apoyar la recuperación del movimiento en tus pacientes de forma natural.

El tratamiento osteoarticular de Procelk® está diseñado para personas que viven con dolor o deterioro articular —ya sea por desgaste, inflamación o lesiones— y desean una alternativa no invasiva y respaldada por la ciencia para mejorar la calidad de vida de tus pacientes.

Osteoartritis de rodilla

Osteonecrosis

¿Qué es?

¿Para quién es?

¿Cómo se hace?

Beneficios clínicos

En Procelk® llevamos la medicina regenerativa más lejos para apoyar recuperar movimiento, reducir el dolor y darle a el cuerpo de tus pacientes una oportunidad más avanzada de recuperación.

Osteoartritis de rodilla

Vivir con artrosis de rodilla suele significar dolor al caminar, rigidez al levantarte y la sensación de que cada actividad cotidiana “cuesta más”.

Matas y colaboradores publicaron en Stem Cells Translational Medicine (2019) un ensayo clínico fase I/II aleatorizado y controlado que evaluó la inyección intraarticular de células mesenquimales derivadas de cordón umbilical, comparando una sola dosis frente a dosis repetidas, y frente a ácido hialurónico. El seguimiento durante 12 meses no mostró eventos adversos graves. Solo los pacientes tratados con células madre presentaron mejoras significativas en dolor y función; a 12 meses, el grupo con dosis repetidas reportó menos dolor que el grupo comparador.

La aplicación repetida de células madre podría ofrecer un alivio más duradero del dolor y mejorar la movilidad, sin efectos secundarios graves. Si sufres de artrosis de rodilla, puede valorarse con un especialista si este tratamiento podría ser adecuado en tus pacientes.

Evolución clínica de dolor y función a 6 y 12 meses

En este estudio, se compararon tres tratamientos para la artrosis de rodilla: ácido hialurónico (HA), una sola dosis de células madre derivadas de cordón umbilical (MSC-1), y dosis repetidas de las mismas células madre (MSC-2, aplicadas al inicio y a los 6 meses). Los resultados mostraron que los grupos tratados con células madre (MSC-1 y MSC-2) mejoraron en términos de dolor y función de la rodilla, pero los que recibieron las dosis repetidas (MSC-2) tuvieron la mayor mejoría a lo largo del tiempo. A los 12 meses, aquellos que recibieron la dosis repetida experimentaron menos dolor y una mayor mejora en la movilidad en comparación con los otros grupos. Esto sugiere que las dosis repetidas de células madre pueden ser más efectivas para controlar el dolor y mejorar el funcionamiento de la rodilla a largo plazo.

https://doi.org/10.1002/sctm.18-0053 

Cuando la artrosis de rodilla avanza, el dolor al caminar o subir escaleras y la rigidez al levantarte después de estar sentado pueden volverse parte de tu rutina, limitando actividades simples del día a día.

Davatchi y colaboradores publicaron en International Journal of Rheumatic Diseases un seguimiento a largo plazo sobre terapia con células mesenquimales (MSC) en artrosis de rodilla (2015) reportaron un seguimiento a 5 años en tres pacientes con artrosis moderada a severa, a quienes se les aplicó una inyección intraarticular de 8–9 × 10⁶ células mesenquimales en la rodilla más afectada. A los 6 meses, las rodillas tratadas mostraron mejoría en varios parámetros clínicos (como dolor y función), y aunque con el tiempo hubo un deterioro gradual, a los 5 años seguían mejor que al inicio, además de una mejoría en la evaluación global del paciente. La rodilla que no recibió células continuó empeorando y terminó siendo la más afectada. En la práctica, esto sugiere que el enfoque celular podría ofrecer una mejoría clínica sostenida, aunque no necesariamente permanente, especialmente cuando se aplica en fases menos avanzadas. Si tús pacientes viven limitaciones por artrosis, vale la pena explorar con un especialista si este tipo de alternativa podría evaluarse en tus pacientes.

El estudio reporta una mejoría global a los 6 meses y, aunque algunos indicadores se deterioran gradualmente con el tiempo, a 5 años la rodilla tratada seguía mejor que al inicio, mientras que la rodilla contralateral sin MSC continuó progresando y terminó siendo la más afectada.

https://doi.org/10.1111/1756-185X.12670 

Si vives con artrosis de rodilla, sabes lo que pesa el dolor al caminar, la rigidez y la sensación de que cada escalón “cobra factura” en tu día a día.

Comparación artroscópica del cartílago de la rodilla antes del tratamiento y durante el seguimiento después de la osteotomía tibial alta combinada con implantación de células madre mesenquimales derivadas de sangre de cordón umbilical. Esto indica que el tratamiento ayudó a que las áreas dañadas del cartílago comenzaran a rellenarse con tejido nuevo, lo que puede contribuir a mejorar la función de la articulación.

doi.10.4252/wjsc.v12.i6.514

Xiao y colaboradores publicaron en la revista Medicine (2024) una revisión sistemática con meta-análisis que evaluó el impacto de las UC-MSCs aplicadas por inyección intraarticular en artrosis de rodilla, integrando tres ensayos clínicos aleatorizados (búsqueda hasta el 31 de marzo de 2024). En conjunto, el grupo tratado con UC-MSCs mostró una reducción del WOMAC frente a control (≈ 25.85 puntos menos) y una mejoría del puntaje Lysholm (≈ 18.33 puntos más). En la práctica, estos hallazgos sugieren una disminución del dolor y una mejora funcional percibida tras la intervención, aunque la evidencia aún es limitada por el bajo número de estudios y se requieren más investigaciones para confirmarlo. Si tú estás buscando opciones para tu rodilla, vale la pena explorar con un especialista si este enfoque podría ser una alternativa en tu caso.

La imagen muestra que algunos pacientes pasaron de puntuaciones bajas a valores más altos.

doi.org/10.1016/j.knee.2021.08.028

Conoce cómo Procelk® puede acompañar la recuperación funcional y la libertad de movimiento en pacientes con dolor o desgaste articular.

Osteonecrosis

Cuando la osteonecrosis avanzada de la cabeza femoral causa dolor y limita caminar, la preocupación más grande suele ser la posibilidad de un colapso óseo y un reemplazo total de cadera a una edad muy temprana.

Gómez-Barrena y colaboradores publicaron en Stem Cells International el estudio piloto ALOFEM (2026) en el que evaluaron la viabilidad, seguridad y eficacia temprana de un tratamiento con células madre mesenquimales (MSCs) alogénicas en pacientes jóvenes con osteonecrosis severa secundaria a corticoides. El tratamiento consistió en la implantación quirúrgica de MSCs expandidas en 7 caderas de 4 pacientes, y los resultados mostraron que el procedimiento fue seguro y factible a 1 y 4 años de seguimiento, sin eventos adversos graves. Además, 5 de las 7 caderas tratadas evitaron el reemplazo total de cadera a los 4 años.

Esto sugiere que este enfoque celular podría ser una opción para preservar la articulación y retrasar una cirugía mayor. Si la osteonecrosis es parte de tu vida, es recomendable que consultes con un especialista para ver si este tratamiento puede ser adecuado para tus pacientes.

Se siguieron 7 caderas tratadas con una implantación local de 140 × 10⁶ MSCs alogénicas. La tabla resume cómo evolucionó el estadio ARCO en los controles de 3, 6 y 12 meses, y si hubo conversión a reemplazo total de cadera (THR).

A 12 meses, se reporta progresión radiológica en 4/7 caderas, y 2 de ellas requirieron THR (a los 10 y 13 meses). En el seguimiento más tardío informado, 5/7 caderas habían evitado THR a largo plazo (hasta 4–5 años, según el caso), lo que apoya la factibilidad del abordaje y su potencial clínico para posponer una cirugía mayor en pacientes jóvenes con osteonecrosis severa.

La figura muestra el ONV (volumen de osteonecrosis) como porcentaje de la cabeza femoral antes del procedimiento y durante el seguimiento. La mediana reportada fue 47% en el preoperatorio, bajó a 25% a los 3 meses, y se situó en 33% a los 12 meses.

En términos clínicos, esta imagen sugiere una reducción temprana del volumen de osteonecrosis después de la implantación celular, seguida de una tendencia a aumentar nuevamente hacia el año. El propio estudio señala que, en esta serie limitada, la reducción observada no alcanzó significancia estadística frente al valor preoperatorio en los puntos evaluados.

Este gráfico permite ver el comportamiento cadera por cadera. En general, el estudio reporta que casi todos los casos tendieron a disminuir el ONV a los 3 meses, con una excepción (una cadera que no mostró esa reducción inicial). Para el control a 12 meses, la tendencia descrita es que el ONV aumenta nuevamente.

La figura también diferencia visualmente caderas con y sin progresión/THR (según la simbología indicada en la leyenda del artículo), ofreciendo una lectura clara: el efecto más consistente ocurre temprano, mientras que el seguimiento a un año muestra un escenario más heterogéneo.

doi.org/10.1155/sci/1986839 

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